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jueves, 30 de abril de 2009

NO ERES TÚ, SOY YO

“Al hombre se le puede arrebatar todo, salvo una cosa: La última de las libertades humanas- la elección de la actitud personal que debe adoptar frente al destino- para decidir su propio camino”.
- Viktor Frankl

¿Quién te hace sufrir? ¿Quién te rompe el corazón? ¿Quién te lastima? ¿Quién te roba la felicidad o te quita la tranquilidad? ¿Quién controla tu vida?...

¿Tus padres? ¿Tu pareja? ¿Un antiguo amor? ¿Tu suegra? ¿Tu jefe?...

Estoy seguro que podrías armar toda una lista de sospechosos o culpables. Probablemente sea lo más fácil. De hecho sólo es cuestión de pensar un poco e ir nombrando a todas aquellas personas que no te han dado lo que te mereces, te han tratado mal o simplemente se han ido de tu vida, dejándote un profundo dolor que hasta el día de hoy no entiendes.

Pero ¿sabes? No necesitas buscar nombres. La respuesta es más sencilla de lo que parece, y es que nadie te hace sufrir, te rompe el corazón, te daña o te quita la paz. Nadie tiene la capacidad al menos que tú le permitas, le abras la puerta y le entregues el control de tu vida.

Llegar a pensar con ese nivel de conciencia puede ser un gran reto, pero no es tan complicado como parece. Se vuelve mucho más sencillo cuando comprendemos que lo que está en juego es nuestra propia felicidad. Y definitivamente el peor lugar para colocarla es en la mente del otro, en sus pensamientos, comentarios o decisiones.

Cada día estoy más convencido de que el hombre sufre no por lo que le pasa, sino por lo que interpreta. Muchas veces sufrimos por tratar de darle respuesta a preguntas que taladran nuestra mente como: ¿Por qué no me llamó? ¿No piensa buscarme? ¿Por qué no me dijo lo que yo quería escuchar? ¿Por qué hizo lo que más me molesta? ¿Por qué se me quedó viendo feo? y muchas otras que por razones de espacio voy a omitir.

No se sufre por la acción de la otra persona, sino por lo que sentimos, pensamos e interpretamos de lo que hizo, por consecuencia directa de haberle dado el control a alguien ajeno a nosotros.

Si lo quisieras ver de forma más gráfica, es como si nos estuviéramos haciendo vudú voluntariamente, clavándonos las agujas cada vez que un tercero hace o deja de hacer algo que nos incomoda. Lo más curioso e injusto del asunto es que la gran mayoría de las personas que nos “lastimaron”, siguen sus vidas como si nada hubiera pasado; algunas inclusive ni se llegan a enterar de todo el teatro que estás viviendo en tu mente.

Un claro ejemplo de la enorme dependencia que podemos llegar a tener con otra persona es cuando hace algunos años una clienta que estaba asesorando me dijo:

“David, necesito que Pedro me diga que me quiere aunque yo sepa que es mentira. Sólo quiero escucharlo de su boca y que me visite de vez en cuando aunque yo sé que tiene otra familia; te lo prometo que ya con eso puedo ser feliz y me conformo, pero si no lo hace… siento que me muero”.

¡Wow! Yo me quedé de a cuatro ¿Realmente esa será la auténtica felicidad? ¿No será un martirio constante que alguien se la pase decidiendo nuestro estado de ánimo y bienestar? Querer obligar a otra persona a sentir lo que no siente… ¿no será un calvario?

No podemos pasarnos la vida cediendo el poder a alguien más, porque terminamos dependiendo de elecciones de otros, convertidos en marionetas de sus pensamientos y acciones.

En mis conferencias comparto con el público que frases que normalmente se dicen los enamorados como: “Mi amor, me haces tan feliz”, “Sin ti me muero”, “No puedo pasar la vida sin ti”, son completamente irreales y falsas. No porque esté en contra del amor, al contrario, me considero una persona bastante apasionada y romántica, sino porque realmente ninguna otra persona (hasta donde yo tengo entendido) tiene la capacidad de entrar en tu mente, modificar tus procesos bioquímicos y hacerte feliz o hacer que tu corazón deje de latir.

Definitivamente nadie puede decidir por nosotros. Nadie puede obligarnos a sentir o a hacer algo que no queremos, tenemos que vivir en libertad. No podemos estar donde no nos necesiten ni donde no quieran nuestra compañía. No podemos entregar el control de nuestra existencia, para que otros escriban nuestra historia. Tal vez tampoco podamos controlar lo que pasa, pero sí decidir cómo reaccionar e interpretar aquello que nos sucede.

La siguiente vez que pienses que alguien te lastima, te hace sufrir o controla tu vida, recuerda: No es él, no es ella…ERES TÚ quien lo permite y está en tus manos volver a recuperar el control.
Por David Montalvo

Atentamente,

Eloy Romero Laura
http://www.triunfaya.com/
http://www.oportunidades-negocio.com/
Skype: eloy_romero

miércoles, 29 de abril de 2009

Toma el control de tu vida Por Steve Maraboli

1) Entiende que ninguna experiencia viene definida. Tú eres el que las define.
¡El poder de optar es tuyo! Como dijo William Shakespeare, “nada es bueno o malo pero el pensar lo hace así.” Tú y solamente tú eres el que define tus experiencias. ¿Alegas que las rosas tienen espinas o te alegras que las espinas tengan rosas? Tú tienes la habilidad de elegir tus reacciones. Casi todas las veces, estas decisiones de definir no son hechas concientemente y tu dialogo interno se ligará a una definición negativa. Debes darte cuenta de esto y cambiarla inmediatamente. Date cuenta que tu habilidad de definir es un poder impresionante y es un gran paso hacia el éxito. Una vez tomando el control, puedes seleccionar las definiciones que te nutren de poder en lugar de las negativas. Tú tienes el control de las experiencias.

2) Evita culparte tú mismo de cometer errores.
El camino al éxito siempre está en construcción. Cada mañana que despertamos a un día que nunca hemos visto o experimentado. Se cometerán errores y aparecerán obstáculos. Tú no tienes control sobre estos eventos, pero sí controlas tu reacción a ellos. Es importante que nos perdonemos al cometer errores. Debemos aprender de nuestros yerros y seguir adelante. Cuando sentimos dolor es que aprendimos. El poder de optar cuanto aprendimos es nuestro. ¿Ves un bloque en el que te puedas tropezar o ves un escalón de piedra? Tú decides.

3) Entiende que las energías iguales se atraen.
Igual atrae lo igual. Pensamientos positivos producen resultados positivos. Si tú mismo te rodeas de positivas emociones, energías, pensamientos y personas entonces eventos positivos serán el resultado final. Desafortunadamente lo mismo se confirmaría si tú mismo te rodeas de energías negativas. ¿Conoces a alguien que siempre está negativo y melancólico? Nota como la mala suerte parece seguirlos continuamente. Ellos podrían decir que una nube de lluvia está justo arriba de sus cabezas. Bien, ellos tienen razón. Y tan pronto se den cuenta que son ellos mismos los que crean esa nube de lluvia, pueden optar por hacerla desaparecer. Según lo que plantes es lo que cosechas. Si tú plantaras semillas de rosas te salen rosas ¿cierto? Planta semillas de felicidad, esperanza, éxito y amor; te vendrá de vueltas en abundancia. Esta es la ley de la naturaleza.

4) Determina lo que deseas y actúa en ello.
Imagínate un arquero que no tenga un blanco para disparar sus flechas. Dispararía sus flechas sin objetivo y no tendría éxito. Hazte una meta, escríbela, y actúa en ella. Ahora que tienes un blanco claro puedes tener un plan de acción. Un blanco visible es fácil de acertar. Nunca nadie se ha sentado en el camino al éxito. Requiere arduo trabajo, motivación, una actitud positiva, y creer ciegamente que lo puedes lograr. Esta combinación produce lo que nosotros llamamos la suerte. No te sientes a esperar que tu vida pase por ti. Ten un plan y toma las medidas necesarias para crear lo que deseas.

5) Opta por sentirte feliz.
Se ha dicho “actúa como tal y llegarás a serlo” Pruébalo. Realmente funciona. Pon tu frente en alto, sonríe, y ten pensamientos positivos. Recuerda los tiempos felices y date cuenta de todo lo que tienes que estar agradecido y te sentirás más liviano, más feliz y más empoderado. Si te malhumoras, gimes, refunfuñas y te enfocas en todo lo malo del mundo te sentirás deprimido, letárgico, y negativo. ¿Para qué molestarse por eso? Identifica las cosas y las personas que te hacen sentir infeliz y elimínalas de tu vida. Nada bueno puede venir de ello. Opta por ser feliz y positivo. Toma medidas para asegurar una vida más alegre y positiva. Has cosas felices; ve una película positiva, lee un buen libro, rodéate de gente positiva, y practica afirmaciones. Identifica las cosas y las personas que te traen sentimientos felices y rodéate de ellas. Cultiva una relación contigo mismo y tendrás éxito. Tomar el control de tu vida lleva tiempo y requiere decisiones. Los premios hacen que los esfuerzos valgan la pena.

Atentamente,

Eloy Romero Laura
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Skype: eloy_romero

Eloy Pasa las tres puertas ?


Una joven entró ansiosa y afanada a su casa. Sin
saludar, fijó su mirada en su tío, quien reposaba
tranquilamente en la sala, y le dijo:

- Tío, un amigo muy querido por ti estuvo hablando
mal de ti.

- Espera, niña, espera - respondió el tío - ¿ya
le hiciste pasar la prueba de las tres puertas a lo
que me vas a contar?

- ¿Las tres puertas? - Preguntó sorprendida la chica -.

- Sí, la primera es LA VERDAD: ¿Es absolutamente
cierto lo que oíste? - Inquirió de nuevo el tío-.

- Bueno... me lo contaron los vecinos... supongo
que... - dijo la niña dudando -.

El tío interrumpió:

- Al menos lo habrás hecho pasar por la segunda
puerta que es LA BONDAD: Es bueno para alguien esto
que vas a contarme, o tal vez, sin darte cuenta, ¿te
estás volviendo mensajera de malas intenciones?

- No... - respondió la joven - no creo que esto que
te voy a decir sea bueno para nadie.

- Muy bien, - dijo el tío - entonces, nos queda
la última puerta: ¿Es ÚTIL lo que me vas a contar?

- Tal vez no... - respondió tranquila la joven -.

- Entonces, si no es verdadero, ni bueno, ni útil,
no lo discutamos - concluyó el tío -.

Amig@, mantente alerta para evitar que a tu
corazón entren calumnias y ten aun más cuidado de
no convertirte en su distribuidor.


Atentamente,

Eloy Romero Laura
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Skype: eloy_romero

lunes, 27 de abril de 2009

Como aumentar tu poder personal


W. Clement Stone el gran autor
y motivador le pregunto a uno de sus alumnos

Has asumido 100 x 100 % responsabilidad por tu vida ?

Pienso que si... - Respondió su alumno quien ya era una
Persona exitosa.

Esta es una pregunta que se responde si o no
- Replico firme Stone- O has asumido responsabilidad
por tu vida o no ?.

Bueno...- Contesto el alumno dudando -
... Si, si la he asumido.

Siguio Stone - Culpas a otros por alguna de las cosas
que te pasan en tu vida ? Te quejas de algo ?.

Si creo .... Algunas veces - Dijo el alumno -

Crees o si o no ? - Pregunto de nuevo Stone

Si, algunas veces - Replico el alumno.

Bueno - Continuo Stone - Eso significa entonces ,
que no has asumido
100% x 100% la responsabilidad de tu vida.
Asumir la responsabilidad significa que ser conciente
de que de una manera u otra tu creas o promueves o permites
todo lo que te ocurre en tu vida ,
de cada una de las experiencias.

Si realmente quieres ser exitoso y se que en un nivel ya lo eres .
Tienes que dejar de culpar a los demás
Y asumir responsabilidad total por tu vida.

De todos tus éxitos y de todos tus fracasos
De lo que funciona y lo que no funciona,
De cada uno de los resultados de tu vida.

Ese es el prerrequisito para lograr una vida de grandes logros
Tu podrás crear el futuro que te mereces
Cuando reconozcas como has manejado cada parte de tu pasado
Y de tu presente .
Así dejaras de Recrear lo que tienes ahora
Y podrás saber mas claramente como
crear lo que tu quieres.

Cada vez que culpas , te quejas,
reniegas, resientes estas derrochando tu poder
personal y esa es la fuerza que te llevara a lo mejor de ti,

Por Carlos Devis

Atentemanete,

Eloy Romero Laura
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Skype: eloy_romero